Alumnado de Educación Infantil y Primaria del CEIP Villaverde conoce de primera mano las características de estas especies

El alumnado de educación infantil y primaria del CEIP Villaverde tuvieron la oportunidad durante la semana pasada de conocer de cerca dos ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta) y participar en la liberación de estas dos especies recuperadas gracias a la colaboración ciudadana y a la labor que realiza el Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas situado en Morro Jable, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Cambio Climático, Economía Circular e I+D+i del Cabildo de Fuerteventura.

Previo a la liberación de las tortugas en Grandes Playas de Corralejo, el personal del Servicio Insular de Medio Ambiente acudió al CEIP Villaverde para realizar una actividad de educación ambiental con el alumnado.

La consejera insular del área, Marlene Figueroa, agradeció a los socorristas de la zona su colaboración en la suelta de estas tortugas, y destacó la importancia y la necesidad de desarrollar este tipo de actividades, promoviendo un cambio de actitud y una toma de conciencia sobre la importancia de la conservación para el futuro y una mejora de nuestra calidad de vida.

La actividad realizada consistió en la impartición de un cuento interpretativo sobre las principales características de la especie (cómo nacen, dónde viven o de qué se alimentan, entre otras), para que los y las escolares pudieran familiarizarse con dicha especie, y conocer cuáles son sus principales causas de varamiento (redes, artes de pescas y plásticos) y qué hacer en caso de encontrarse con algún ejemplar herido.

Posteriormente, se acudió a la playa donde se realizó el acto de liberación de los dos ejemplares de tortuga boba en medio de la expectación de los escolares y turistas que se encontraban en la playa en ese momento.

Cabe destacar que estos ejemplares ingresaron en el centro de recuperación por causas de enmallamiento y fueron atendidos por personal cualificado desde el mes de julio y agosto hasta su puesta en libertad, momento en el que el peso de las tortugas rondaba los 6 y 9 kg.

Durante el acto de liberación, se explicó a los escolares y todo el personal interesado el rastro que dejan las tortugas en la arena tras su nidificación, ya que es muy probable que en nuestras playas comiencen a aparecer puestas de huevos de ejemplares nacidos en el año 2006, dentro del Marco del Proyecto ‘Ampliación del hábitat reproductor de la Tortuga Boba en Macaronesia’. «Desde el Servicio de Medio Ambiente se considera de suma importancia que todos nos vayamos familiarizando para que en caso de avistar ese rastro ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes a través del 112», destacó la consejera.